Conocí Priorit en un momento muy difícil, cuando Thomas estaba pasando por una crisis. No sabíamos lo que tenía; en ese momento, aún no había recibido el diagnóstico de autismo. Priorit no solo nos mostró el camino, sino que también nos enseñó que es posible vivir de forma plena y feliz siendo autista. ¡Estaré eternamente agradecida a todos los maravillosos profesionales que nos acogieron y siguen acogiéndonos hasta hoy!